viernes, 11 de enero de 2013

DOBLETEANDO INTERPRETACIONES


Si se habla de la performatividad del lenguaje, ¿cómo es posible que tus palabras y silencios penetren en mi cuerpo y mi entendimiento, y que mis silencios y mis gritos no lleguen a tocarte si quiera? Pareciese que mi lenguaje sólo puede lastimar (te) y no mostrar mis heridas.
Muchos se jactan de entender la otredad, de entender que el otro da cuenta de un particular del infinito, pero cuando encuentran a alguien distinto a ellos (sin siquiera pertenecer a la tendencia a lo mismo), inmediatamente se cierran y tachan las interpretaciones "enfermizas" del otro que representa un espejo sin fondo.
Así como ellos son sinceros, nosotros lo somos. Y alzamos la voz para hacer una denuncia: Nunca han querido entendernos, nunca han cedido a nuestra interpretación "enfermiza", nunca nos han amado lo suficiente como para simular que estamos en lo correcto, que nuestra interpretación no es errónea, que nuestro punto de vista es distinto.
Tenemos el derecho de tender a la Nada en ciertas ocasiones (si así lo deseamos), tenemos derecho a creer que estamos equivocados y que a la vez ustedes están equivocados. Tenemos derecho a creer que estamos en lo correcto y que al mismo tiempo también ustedes lo están. Tenemos derecho a creer que esta denuncia es justa e injusta. Tenemos derecho a creer que no nos entienden… y no por ello tienen que tacharnos de enfermos, y no por ello tienen que renunciar a su interpretación, subvalorarnos o sobrevalorarnos: Si creen entendernos, díganlo, escuchen lo que creemos (¡creemos que no nos entienden! Creemos que este escrito no será entendido porque no ven su doble valor, como nosotros insistimos en hacerlo… y, aún así, creemos que lo entenderán).
Ahora seguiré con mis preguntas eternas: ¿De verdad estaré enferma, o acaso eres tú el enfermo? ¿O los dos, o ninguno? Quizás sólo son nuestros respectivos entendimientos que no quieren entenderse… ¿Y el amor?

CONTIGO Y SIN TI


Extraño a alguien inexistente, una presencia abandonada que aparece frente a mi.
Puedo verlo pero no sentirlo.
Su silencio inconfundible ya no me atraviesa, él ha desaparecido… o quizás yo.
La mente lo ha borrado ya… ya no existe. Y, sin embargo, él está aquí, como siempre, tiñiendo el cobre, gritando, gimiendo, sudando, existiendo.
No lo veo más, no lo siento más… ha desaparecido. Y, sin embargo, sigue aquí.
Ahora, toda su no presencia es una invitación para aventarse al abismo, para caer sin paracaidas, para seguir en el mismo laberinto sin salida, sin él… y, sin embargo, con él aquí.

miércoles, 10 de octubre de 2012

¿FALSAS ESPERANZAS?




Me rehuso a romperme nuevamente. He estado aquí tratándolo todo, viviendo lo mismo una y otra vez. No es el momento de dar la vuelta y correr.
Levanta esa sonrisa apagada por la mierda. Abre los ojos para que puedas cegarte. Toma tu mano y ahógate de susurros alentadores. No seas optimista niña, no mires lo que podría pasar… Trabaja en lo que no sabes hacer, en la tan mentada F… ¿filosofía?
Si es necesario, deja a un lado tus determinaciones planetarias, lucha contra ellas, lucha contra ti misma, aunque no llegues a ningún lugar.

Ve la nada, húndete en ella y en la oscuridad. Salva a tu soledad porque ella te salvará a ti. No importa que no sonrías, no importa que no llores, no importa que llegues a la tranquilidad…

sábado, 29 de septiembre de 2012

CARTA AL OTRO A


Se dice que las interpretaciones son infinitas.
Se dice que el entendimiento es finito.
Aún así, ahí estás, abriendo todo, desgarrando todo, moviendo todo, con tu difusa luz.
Eres el corazón perdido que no escucha.
Eres el niño impertinente que les hace creer a los adultos su inexistencia.
Cuida tus palabras como quisieras cuidar de ti.
Tu alegría es contagiosa, más que tu verdad.
Has matado a la musa para que no te vea más.
Has amado a la locura pero no has podido más.
Escucha al tercer ojo. Escucha al universo verte llorar.
La nostalgia te espera y no hay vuelta atrás.
Tienes a tu lado la humanidad.
Tienes a tu lado un animal.
Si volteas un poco, la verás.
Verás su sonrisa triste llorar, reflejo de tus ojos que ya no pueden más.
Si quieres volar, ella ahí está.
Si quieres llorar, ella te amará.
¡Vamos! Voltea un poco. No temas cantar…
NIRVANA…

sábado, 7 de abril de 2012

NOSTALGIA: PARADOJA PERFECTA

Un suspiro de nostalgia me golpeó: a mi alma le dio por sonreír y a mi cerebro por sufrir… vivo la paradoja perfecta.

Todo podría terminar en cualquier instante y aún así me dispongo a reír y a llorar, despreocupada, acurrucada en una nube que probablemente se evapore y me penetre por la nariz para colocarse en lo más profundo de mis entrañas.

Sí, eso parece valer la pena, aunque se creen paradojas nostálgicas que me llenen y me abandonen en el instante más efímero posible, como cualquier cigarrillo que se consume, o como aquel suspiro en el que han convertido a la vida… Tan efímero pero tan llenador que es imposible querer dejarlo a un lado y tratar de no disfrutarlo ni de sufrirlo, ni olerlo, ni escucharlo.

Pensé en que nunca más llegarían las musas a apropiarse de mi sin esa profunda tristeza que he amado con tanta pasión, pero la paradoja perfecta me ha brindado su hechizo majestuoso que sólo los árboles, la brisa de viento y la música podían haber logrado… Y brindo por ello, por la misma embriaguez que provoca el brindis, por las paradojas que nunca se separarán de mi y por la nostalgia que siempre se me presentará…

sábado, 23 de abril de 2011

SIN TÍTULO

Ella recordaba aquella noche de tranquilidad: después del caos todo es calma. Cerró los ojos para sentir la luz y el viento que la acariciaban. Eso la hacía sentirse no tan sola.

Un piano susurraba una melodía sencilla pero con el suficiente poder como para tocar su alma rota y sin ganas. Ya no bebía por su enfermedad y su triple ser. No sabía si estaba muriendo o si sólo disfrutaba un momento de paz profunda.

Tal vez quería quedarse ahí el resto de su vida, abrazando el desahogo y el movimiento lento de lo eterno.

Sus dedos bailaban delicadamente. Acarició el viento y las notas para ver si así podía despedirse. Siempre se encontraba en lo llenador del vacío, en la carencia de memoria, en lo torpe de sus pensamientos y movimientos.

Nunca supo llorar acompañada, siempre se aferraba a la nada y a la soledad. Quería despedirse pero todo le era inútil: no podía dejar esa estancia cómoda y consumidora. No le causaba placer, le causaba sensaciones de lo que ella era.

La inspiración brotaba de su cuerpo, pero no podía expresarse, no podía alejarse de la contemplación pasiva. Sí, estaba sola, pero era el mayor grado de apreciación estética orgasmeante, era su propio devenir, su reconocimiento en la totalidad.

Derramó una lágrima de aliento y satisfacción, de felicidad… ella se sabía rota, pero estaba viva y sentía, se originaba, pensaba y moría para nacer, para rehacerse, para coserse un nuevo ser y reformularse una nueva estancia en el mundo.

sábado, 12 de febrero de 2011

MARICONERÍAS

Sí tan sólo bastaran las palabras para expresar lo que somos, no existirían los gestos, las caricias, las miradas…

El problema no es el lenguaje, si las palabras connotan o denotan, el problema no radica en su relatividad o "mal entendimiento" de conceptos… no importa si la realidad dio paso al lenguaje o si el lenguaje dio paso a la realidad… Importa que no es la única manera de comunicarse y que a veces el silencio es la mejor manera de decir quién eres.

Sucede que nos vemos elevados en un sin fin de palabras y oraciones compuestas de ellas, pero a veces nos olvidamos que para expresarnos no sólo basta con memorizar un diccionario y decir exactamente lo que se quiere decir, usando los términos más exactos que podríamos usar, sino que un simple acercamiento de cuerpo a cuerpo basta para decir todo lo que se quiere decir… por no hablar de la música…