sábado, 12 de febrero de 2011

MARICONERÍAS

Sí tan sólo bastaran las palabras para expresar lo que somos, no existirían los gestos, las caricias, las miradas…

El problema no es el lenguaje, si las palabras connotan o denotan, el problema no radica en su relatividad o "mal entendimiento" de conceptos… no importa si la realidad dio paso al lenguaje o si el lenguaje dio paso a la realidad… Importa que no es la única manera de comunicarse y que a veces el silencio es la mejor manera de decir quién eres.

Sucede que nos vemos elevados en un sin fin de palabras y oraciones compuestas de ellas, pero a veces nos olvidamos que para expresarnos no sólo basta con memorizar un diccionario y decir exactamente lo que se quiere decir, usando los términos más exactos que podríamos usar, sino que un simple acercamiento de cuerpo a cuerpo basta para decir todo lo que se quiere decir… por no hablar de la música…

jueves, 27 de enero de 2011

Una vomitada en 10 min.

¿De qué te sirve la razón cuando ella misma es el principio de tus males?

Actúas por ella, ves a través de ella, te encierras en ella para vomitarla y luego pretender que es un alivio esa costumbre enfermiza.

La razón está tan incrustada en ti que te ha robado el ser: ya no eres digno de amar ni de ser amigo de los demás. Es una castración absoluta, es una razón posesiva que te impide ver a los demás, pero también es la que te puede salvar de tu propio complejo, el cual has tomado como verdad absoluta y determinante…

No le harás caso a nadie más que a ella, te robará tu existencia y te someterá a los deseos que ella se ha inventado para SOBREvivir. Y si no logras dominarla para ser tu mismo, ella te dominará tan fácilmente como a un masoquista que ama revolcarse en las orillas de la angustia y el dolor.

Hay infinidad de posibilidades de las que puedes decidir quién ser, pero tu decidiste no escoger por ti mismo más que por la maldita y putrefacta razón.

domingo, 23 de enero de 2011

ALGO DE LA NOCHE

Se ha vuelto tan presente la ausencia en mi, que ahora los demás, al dirigir su voz hacia mi entendimiento, vierten sus deseos expresivos en una espiral que va a parar a la nada. Tal vez es el hecho de creer que no es posible adentrarse en el calor de los demás, que no es posible tocar y ser tocado sin sufrir daño alguno. Tal vez es eso lo que me impulsa a vivir como vivo ahora.

Yo he decidido sólo escuchar. Escuchar a la noche sin pretensión de entendimiento, sólo escuchar por escuchar sin tener que llevar a cabo una conversación. Me siento a escuchar a las ninfas que sonríen cuando todo pareciese estar en silencio, y yo sonrío con ellas. Escucho a los árboles que respiran con impaciencia, con emoción y con ganas de gritar y festejar su ira. Escucho todo esto y más y es entonces cuando me doy cuenta que he empezado a consumirme a su lado… como cualquier alma que pretende vivir.

¿Qué tanto puede importar un alma rota en medio de la noche que todos se niegan a sentir, a explorar, a escuchar o por lo menos a brindarle algo de atención?

Han dejado de escuchar lo que sucede al rededor y, por ende, a ellos mismos. Se han convertido en robots que quieren lograr la felicidad por medio del ensimismamiento y la falta de atención. Ya no importa gritar porque nadie escuchará. Sólo queda dirigir la mirada hacia la oscuridad vertida de sonidos por la noche y la nada.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Mar.

Te veo, te huelo, te pienso, te siento… tu tan grande y yo tan pequeña. Tu figura se impone como una pintura coloreada por manos pequeñas que aún se sorprenden de lo que hay a su alrededor.

Eres el portador de tranquilidad para los estoicos, el fin último para Aristóteles, Dios para los creyentes, una esperanza para los desesperanzados, la inspiración para los artistas… ¡Eres tan grande y yo tan pequeña!

Pero no eres sólo tu, Mar, amigo mío, también es el cielo, el sol, la arena, el viento, una buena rola… yo, incluso… aunque yo sea tan pequeña y tu tan grande, que tan sólo el querer pensarte me resulte imposible por no poder abarcarte…

domingo, 10 de octubre de 2010

Aaaaa sí… el título… mmm: INSTANTES: FRAGMENTOS


Y me doy cuenta de que no me es suficiente ser yo.

Camino por las calles aferradas al vacío, camino con los amigos y con la sed de alcohol… nada ha sido igual desde que he empezado a dudar y a vagar por la realidad que aún me niego a devorar, a estropear con insultos que parecen explicarla con análisis fenomenológicos despreocupados de la literatura y de lo emocional.

Sí, me desconozco y me asusta pensar que no puedo conocer algo en general, ni de mi, ni de él, ni de nadie, ni de nada. Dicen las malas lenguas que somos máscaras andantes con diferentes intereses peculiares, cotidianos, originales y nefastos… todo en favor del desconocimiento consciente.

Nunca aprendí a mirar al cielo esperando encontrar la respuesta correcta, la verdad… desprecié la ignorancia y ahora la razón me ahorca como condenándome a pensar, a crear, a creer, a vivir y a sentir como alguien consciente que no quiere saber nada, que quiere saber todo, que quiere comerse a la Naturaleza para poder actuar, para ser Alguien, para ser lo que quiere ser… todo en vano.

Uno de mis errores fue confiar (en mi razón, en los demás, en mi cuerpo, en la verdad). Podría haber vuelta atrás, pero por el momento hay que experimentar y quizás en otra vida hallar la paz (pfff).

Reflexión VS Experiencia (Teoría VS Práctica)… ¿cuándo terminará?

domingo, 5 de septiembre de 2010

Sueños para qué

Siempre soñé conmigo misma. Desde verme feliz, volando en el destello de pasiones incomprensibles que me hacen vivir, hasta verme hundida en mis mayores temores que conforman lo que soy y lo que quisiera ser.

Una mañana me desperté en mi sueño imaginando que era yo. Volteé a ver al árbol del que aún no logro separarme y aún menos olvidar. Lo vi con la mayor tristeza y alegría que pudiese tener: él era feliz pero nunca había pensado en mi como yo había pensado en él. Las ilusiones queman, pero no matan. Seguí mi camino por aquel arcoiris en blanco y negro, para no mirar atrás, para recordar quién era. Todas las posibilidades para recordarme han sido en vano. Cuando más crees tener la razón es cuando estás más alejado de la verdad.

Dibujé notas musicales que parecían poder salvarme. Me empapé de miel y jarrones rotos que buscaban algún pegamento pestilente que los pudiese salvar.

Me desperté y seguí imaginando, Descartes no puede más, ha sido vencido por la realidad. Aún puedo manejar la situación y comprobar que tengo la razón. No importa si esto acaba ahora mismo, me he encontrado en la sin-razón y mal viajarse está por demás.

jueves, 1 de julio de 2010

DUALIDAD EXISTENCIARIA EN DESCENDO

Habito en el tiempo, comparto la nada…

Atrapada en el tiempo que lo ve todo y en el espacio elíptico y esférico, decido que la vida puede ser lo que yo quiero que sea. Limitada por mis sentidos y mis pensamientos insanos, decido predeterminar mi estancia en este lugar vacío “inexistente” que no hace más que jugar conmigo: soy un títere de mí misma.

Se que mis ojos se sacian al observar la vida y la muerte, y que mi razón se ve confundida tratando de explicarse todo… pero aún no sé de qué me sirve todo esto.

Mis oídos siempre están tratando de salvarse del silencio, pero mi razón solo quiere escucharse a sí misma y saber que el silencio es su salvación… la tranquilidad externa que siempre ha buscado.

La luz guía a mi razón, me hace volar y saber quién soy. La noche juega conmigo, enloquezco y caigo mientras creo, ilusamente, volar. Así, mi cabeza hace juegos laberínticos sin respuestas ni preguntas, sin principio ni fin… Entonces es cuando cierro los ojos y escucho la música de mi ser, la música que sale de todo y de nada: sólo ésta música puede hacer que me olvide de lo fastidioso que es ser humana, es la que me hace sentir sin exigir explicaciones, la que me lleva a explorar mis mundos posibles donde la falsedad y la verdad sólo son un pretexto para dejar de ser quien soy.

Y justo cuando me he encontrado llega el fastidio de escuchar cumplidos por lo que soy exteriormente: me veo un tanto extremista y confundida en mis pensamientos, y justo en ese momento es cuando llegan los mascuyadores y empiezan a ladrar buscando que sacie su hambre por medio de la beldad, y sólo me pregunto ¿de qué me sirve la belleza?

Ahora viene la frustración de haber gritado tanto, sin haber sido escuchada… por eso prefiero escribir, porque así no espero nada de nadie… claro que, cada vez que escribo, muere algo dentro de mi…